Un «nuevo» tipo de derecha
Durante los últimos sesenta años Estados Unidos ha estado gobernado por el centro político o con bastante frecuencia por la derecha política, la cual, durante los gobiernos de Nixon, Reagan y Bush se caracterizó por un anticomunismo extremo y una amplia disposición a utilizar la fuerza militar para intervenir en el extranjero.
Pero esa derecha apenas existe. Donald Trump, especialmente en su segundo mandato, tiene el control del Partido Republicano y un gran grupo de leales repartidos por todo su Gobierno, y representa un nuevo tipo de derecha que ganó el poder el pasado mes de noviembre por un estrecho margen, pero tiene un control ajustado del poder ejecutivo y de ambas cámaras del poder legislativo, con implicaciones graves para los derechos humanos en Colombia.
Esa nueva derecha sostiene una retórica igualmente anticomunista, pero está mucho más dispuesta a llegar a acuerdos con líderes antidemocráticos de todo el espectro político, incluido Vladimir Putin, con quien Trump mantiene relaciones muy cordiales a pesar de que Rusia sigue ayudando a Cuba, Nicaragua y Venezuela; y no es particularmente neoliberal: está tratando de deshacer los acuerdos de libre comercio y restringir los flujos de capital; y es mucho más aislacionista y transaccional, aunque igual de bélica. Las relaciones que sostiene con Venezuela son un ejemplo: el gobierno de Trump mantiene un contacto mucho más frecuente del que mantenía la administración Biden con el régimen de Maduro, y parece estar negociando un acuerdo para aliviar las sanciones petroleras a cambio de que le acepten más migrantes deportados (Delgado, et. al, 2025).
Algunos miembros de esta nueva derecha están mucho más dispuestos que sus predecesores a defender opiniones supremacistas blancas y a oponerse explícitamente a los derechos de las mujeres y las personas LGBTIQ+; y en este sentido no es tan «nueva», pues hace parte de la misma tendencia que prohibió casi toda inmigración en la década de 1920 y apoyó la segregación racial hasta la década de 1960, pero hacía mucho tiempo que no ostentaba el poder nacional.
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2. El desafío del cambio - Web- Mujeres